Por Aire Barcelona
El color Blanco: El motivo de que se haya popularizado el color blanco para el traje de novia responde a que el blanco simboliza pureza y virginidad. Sin embargo, las mujeres chinas e indias se suelen casar de rojo y en los países árabes el blanco es el color del luto, en lugar de negro.
El Velo: El velo es un complemento que se utiliza para suavizar la expresión de la novia. El origen del uso del velo no está claro. La costumbre de echarlo hacia atrás en el momento de los votos se remonta a las novias victorianas que llevaban un velo que se extendía hasta la cintura o hasta el suelo como símbolo de pureza y que, una vez acabada la ceremonia, se echaba hacia atrás. En el matrimonio cristiano se consideraba tradicionalmente que el velo enlazaba a los contrayentes y bendecía su unión.
Hoy en día, son muchas novias que deciden prescindir de él. Las que lo llevan, suelen hacerlo montado en forma de mantilla porque se considera muy clásico llevar la cara tapada. Para las que decidan llevarlo, el momento para retirarlo es, una vez hechos los votos, cuando el sacerdote dice “Puede besar a la novia”.
La Mantilla: Antiguamente, era costumbre que las mujeres casadas se presentasen siempre con la cabeza cubierta de un manto o mantilla. Las novias, hasta bien entrado nuestro siglo y hasta que se generalizó el casarse de blanco, se casaban de negro con una mantilla blanca.
El Tocado: Desde tiempos inmemoriales, las novias utilizaban coronas de flores, aros o guirnaldas que aseguraban a largo plazo su fertilidad y el bien de su unión. En el este de Europa y en comunidades ortodoxas rusas, la corono nupcial revela el clan al que se pertenece.
El Ramo: La costumbre de llevar ramo es muy antigua. Las flores se utilizan como símbolo del amor verdadero, la fidelidad y la fecundidad. Las flores blancas se han consolidado como símbolo de la inocencia. La tradición de lanzar el ramo de flores durante el convite responde al deseo de la novia de que alguna de sus amigas tenga su misma suerte. Según la tradición, la amiga que coja el ramo será la próxima en casarse.
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